jueves, 20 de diciembre de 2012

Las falsedades del PP en la privatización de la Sanidad y el fracaso del modelo Alzira


El modelo Alzira toma su nombre de la localidad donde en 1999 se construyó el primer hospital público gestionado bajo concesión administrativa. Es decir, este hospital (de la Ribera) era de propiedad pública, tenía control público, tenía financiación pública pero la gestión era privada, tal y como detallan en su propia web (1). En ella se dice: “…el nuevo modelo trae consigo un servicio sanitario público de calidad con las más altas prestaciones. La clave del éxito del modelo se encuentra en la colaboración leal y duradera entre la Administración pública, que es quien marca las directrices y la iniciativa privada que debe actuar con vocación de servicio público, con visión a largo plazo y voluntad de permanencia, con un claro compromiso con el ciudadano y los profesionales y una cultura de consenso apostando siempre por una política asistencial de calidad…”. La idea de gestionar hospitales públicos mediante contratas, se basa en la repetida mentira de la derecha en general (y del PP en particular) que la empresa privada gestiona mejor los recursos que el sector público. Creen que a base de repetirla, lograrán que la gente la crea. Dejemos aparte el hecho que numerosos pesos pesados del PP tienen relaciones estrechas con empresas concesionarias de servicios sanitarios (2). Pues bien, el hospital de Alzira tuvo esta historia (3):

“…En 2003 la concesionaria no pudiendo hacer frente a la explotación del hospital por sus pérdidas, recurrió a la Generalitat de Valencia, que, inexplicablemente, anuló la adjudicación, concediendo a la concesionaria una indemnización por un supuesto lucro cesante de 25 millones de euros. El pago de esa compensación fue condenado por el Síndic (el tribunal de cuentas de la Generalitat Valenciana).
La oposición criticó ampliamente esta operación, manifestándose incapaz de entender como se podía liberar a la empresa de una obligación por no ser rentable, y, a la vez, compensarla por el dinero que dejaría de ganar al no seguir con ese negocio ruinoso. Tras este proceso, la Generalidad abrió un nuevo concurso, en el que se aumentaban generosamente en un 68% las cantidades que la administración autonómica pagaría por la explotación del hospital, y, pese a los malos resultados de la experiencia anterior, adjudicó la explotación a la misma UTE concesionaria…”

Si, leéis bien, la concesión se dio al mismo grupo de empresas que habían sido ya los ganadores del concurso inicial y además indemnizados, y todo con dinero público que revirtió en generar beneficios para empresas privadas. Lo mejor de todo, es que el modelo Alzira ha vuelto a demostrar su ineficacia y error de concepto (que explico muy simplemente al final de esta entrada). La nueva víctima ha sido ahora el hospital de Manises (3). La gestión privada ha dejado un agujero de 76 millones de euros que ahora reclaman a la administración (3).

Bajo mi punto de vista, hay ciertos servicios públicos que POR DEFINICIÓN son y deben ser PÚBLICOS y por eso se financian con cargo a los presupuestos generales del Estado. Estos servicios serían: la sanidad, la educación, la defensa, el sistema judicial y los servicios sociales. Ningún proveedor privado que debe generar “beneficios”, podrá nunca competir por dar el “mejor servicio sanitario”, el mejor por definición suele ser el más caro. Y si además de eso se deben generar beneficios, los números no SALEN de ningún modo. Por eso se cubren con los impuestos, y el dinero de todos se usa en el beneficio de todos. El caso extremo de un sistema privado, que además es el peor y más caro de los países “ricos” es el de Estados Unidos. En un informe del año 2000, este sistema de salud quedó en el lugar 36 del mundo, ¡¡¡¡muy por detrás del Español, el 7 mejor valorado!!!. Es más, en países (como Reino Unido) donde se pasó de un sistema público a privado, el servicio empeoró y los costes subieron (5). El lucro y la mejor atención sanitaria están forzosamente en extremos opuestos. ¿Por qué continúan engañando a los ciudadanos, cuando hasta los resultados de los hospitales ya en marcha demuestran que es un error? La única respuesta que se me ocurre, es que hay poderosos grupos económicos detrás de los movimientos del PP. Si dejamos que hagan lo que quieran sin quejarnos (y seguimos votándolos), solo podemos esperar acabar en manos de los oligopolios económico-políticos. ¿Se imaginan un día en que la prioridad en educación o sanidad sea generar beneficios en vez de dar la mejor calidad? Creo que ese día, será el día de volver a hacer las maletas… 
REFERENCIAS

miércoles, 19 de diciembre de 2012

CACERÍAS+POLÍTICOS+EMPRESARIOS o como las tradiciones de la dictadura franquista están más vivas que nunca…


Año 1954. El Caudillo designa jefe de su Casa Militar a su primo hermano, el teniente general Franco Salgado-Araujo, que justo en esas fechas, comienza un diario. En él relata sus impresiones sobre la vida en El Pardo. En ellas, se cuenta con detalle de la afición de Franco a las cacerías, y de cómo éstas hacían que se descuidaran las tareas del gobierno, además de convertirse en un trapicheo continúo de favores a empresarios afines: “…Hoy el Caudillo ha ido de cacería, y así lo hará mientras dure la temporada todos los sábados, domingos y lunes. Con S. E. van a las cacerías varios ministros y subsecretarios. Discrepo de estas salidas o vacaciones semanales, que bien estarían si sólo fuesen el domingo. Pero esto me parece demasiado. Los martes y miércoles, audiencias; los jueves, credenciales; el viernes, Consejo de Ministros y el sábado se va. Resulta que no le queda ni un día para el estudio de problemas (hay muchos por resolver) y para despachar con ministros y secretarios…Además, las cacerías son pretexto para ir todos los amigos de los dueños que cotizan esto y además de aprovechar para hacer amistades, piden favores, exenciones de tributos, permisos de importación. A ellas acuden todos aquellos funcionarios de la fronda de la Administración que convienen a los terratenientes dueños de los cotos de caza, con los cuales les conviene estar bien y demostrar su influencia en las alturas…(1)”

Año 2007, finca de 1600 hectáreas “el Alamín” en Toledo (2); fotografía del Rey con Jaume Matas, Gerardo Díaz Ferrán y Arturo Fernández durante una cacería de perdices en una finca propiedad, en aquel entonces, del ahora ex-presidente de la CEOE. No es por casualidad, que esos tres personajes estén ahora procesados por diferentes delitos económicos. Esta foto, cambiando los acompañantes reales, se podría haber hecho en cientos de ocasiones, desde el año 1977 hasta el 2012 en Botswana.

Se sabe la intensa corrupción económica-política del régimen de Franco y como éste repartía dádivas y favores económicos para mantener a su cohorte de aduladores y conseguidores (3). Por ejemplo, Franco acostumbraba a colocar a sus afines en consejos de administración de empresas públicas. Sin ir más lejos,  su yerno, Cristóbal Martínez-Bordiú (que por lo visto poseía una prodigiosa capacidad de trabajo), llegó a figurar en diecisiete consejos de administración y a ocupar simultáneamente hasta ocho puestos en la sanidad pública y privada (4). Algo parecido sucede ahora con los familiares y amigos de los dirigentes del PP (y antes del PSOE ojo...ver enlaces 5 y 6). El problema, es que tras una transición que se pretende “modélica” y varias elecciones “democráticas”, sigamos igual…o peor. Una lista detallada de las "últimas" incorporaciones a la lista de enchufados está disponible en el enlace 7.

Y para los que quieran profundizar en los negocios de la familia real actual (muchos de cuyos miembros estarían ya condenados en otros países más democráticos que el nuestro), y en sus vínculos con la corrupción empresarial, recomiendo encarecidamente el libro "El pecado original de la familia real española" de Josep Carles Clemente Muñoz editado por Styria en 2007. En ese año, ya se detallaban en este libro las tropelías de NOOS y de Iñaki Urdangarin...¿por qué nadie tomó cartas en el asunto hasta estos dos últimos años? Un resumen de este libro se puede encontrar en el enlace 8.

REFERENCIAS
1. Anotación del 23 de octubre de 1954. pp. 22-23 en “Mis conversaciones privadas con Franco”, de FRANCO SALGADO-ARAUJO, Francisco, editorial Planeta, Barcelona, 1977.