domingo, 1 de junio de 2014

Yo soy antisistema, ¿y tú?

“Antisistema” se refiere a aquella persona o grupo con una ideología disconforme con el orden político o social establecido y que, mediante reivindicaciones o acciones, tratan de cambiarlos. Antisistema es el adjetivo que estos días abunda en la boca y los textos de tertulianos, comentaristas y articulistas de muchos medios informativos españoles, al referirse al partido político PODEMOS.

Hacía tiempo que no se asistía, en este país, a un intento tan claro de demonizar a un grupo político. Existe un extraño consenso entre todos los resortes del poder económico y político para desprestigiar la opción política de 1.24 millones de españoles. Es muy significativo ver como PP y PSOE se ponen de acuerdo en lo que les interesa. Hasta Felipe González se ha arremangado y puesto manos a la obra para erosionar la imagen e ideas de PODEMOS, con la clara intención de restar apoyos a algo que amenaza al bipartidismo que gobierna este país desde hace demasiados años.

Volvamos al título de esta entrada; y es que, en este país sería más sencillo comenzar preguntando quien no es antisistema que lo contrario. Así, la lista de potenciales “antisistema" es larga, y se nutre de lo más granado de las clases políticas y económicas españolas. Podríamos comenzar por Esperanza Aguirre. En octubre del 2010, la entonces presidenta de la Comunidad de Madrid, anunció tras la reunión del Comité de Dirección del PP de Madrid que en el siguiente trimestre iniciaría una "campaña de rebelión" contra la subida del IVA promulgada por el gobierno del PSOE (1). Adhiriéndose plenamente a la definición de “antisistema”, la Sra. Aguirre pretendía cambiar el orden legalmente establecido…incitando a la población a incumplir las leyes.

¿Y todos esos cientos de miles de personas, que salieron a las calles para clamar contra la ley del matrimonio homosexual? Si están contra una ley que intrínsecamente reconoce la igualdad de todos en cualquier aspecto legal (como el de las uniones entre persona que se quieren), parecen y encajan bastante con la definición de “antisistema”…

Luego tenemos a la larga lista de banqueros, hombres de negocios y políticos qué no considerando adecuado nuestro sistema fiscal, decidieron sacar su dinero y llevarlo a paraísos fiscales. Y otros muchos que por diferentes motivos, que pueden ser más o menos socialmente aceptables (que no legales), trabajan en negro…Supongo que toda esta gente se pueden considerar “insumisos fiscales”…pero también unos “antisistema” de tomo y lomo. En total el fraude fiscal en España está a día de hoy entorno a los 253.000 millones de euros, sobre el 26% del PIB Español (2). No hace falta haber recibido un premio Nobel en economía, para deducir que son estas personas y no los votantes de PODEMOS, los verdaderos riesgos para el sistema. Lo que resulta sonrojante es que las recomendaciones que hacen desde el sindicato de técnicos de hacienda (Gestha), para atajar el fraude fiscal, sean ignoradas repetidamente por todos los gobiernos, sean del signo que sean (3). Otra muestra, de que nuestros grandes partidos, si son capaces de ponerse de acuerdo, en cosas que son de su mutuo interés….

Luego tenemos los múltiples casos de corruptelas en entes locales, autonómicos…como aquellos casos en que determinadas corporaciones municipales incumplen sentencias judiciales…(4). Al final, va a resultar que hasta los ayuntamientos son “antisistema”…

Resumiendo, o todos somos antisistema o ninguno lo es. Y a tanto tertuliano y periodista se le comienza a ver ya el plumero. Yo personalmente quiero cambiar las cosas que funcionan mal en nuestro sistema político, económico y social. Así que: SI, SOY UN ANTISISTEMA y a mucha honra, y el que quiera que tome nota…y tú, ¿qué eres?