lunes, 18 de marzo de 2013

El fin de la especulación en las áreas de montaña se acerca, pero algunos no se quieren enterar


Alguien tan poco sospechoso de ser “ecologista” o "anti-estaciones de esquí" como el presidente de la Organización Mundial de Turismo, Francesco Frangialli, dijo en el IV Congreso Mundial de Turismo de Nieve y Montaña que el cambio climático provocará que muchas estaciones de esquí sufran una reducción notable del periodo de actividad y que incluso se verán abocadas al cierre (ver enlace 1); también dijo que “...el negocio de la nieve tira piedras a su propio tejado al mantener el modelo actual...”. Para resumir el cambio climático, que se manifiesta intensamente en las zonas de montaña, reduce las precipitaciones de nieve e incrementa las temperaturas. Esto hace que la temporada de esquí sea más corta cada vez, y que haya que subir más para encontrar nieve y que esta se mantenga a la temperatura adecuada. Aunque puntualmente algún año haya nevadas excepcionales (como este), la tendencia descrita por numerosos estudios científicos (ver enlace 2), es que haya menos nieve y que dure menos en las cumbres.

Sin embargo en Aragón, algunos siguen creyendo que el modelo de estación de esquí (y la especulación urbanística asociada) es todavía viable. Incluso en Cataluña comienzan a darse cuenta que es mejor desinvertir en estaciones e invertir en parques nacionales (ver enlace 3). Y ya no es que no resulte rentable económicamente una estación (que casi nunca lo ha sido), es que además es un desastre medioambiental (ver enlace 1). Las estaciones de esquí, en España, nunca han sido un negocio boyante. Los gobiernos regionales, como la Generalitat de Cataluña o el de Aragón han tenido que salir al rescate de la mayor parte de las estaciones de sus territorios, para mantenerlas abiertas. En el caso particular de Aragón, la empresa pública ARAMON, acumula ya 94 millones de euros de deuda, y cada año pierde unos 20 millones de euros que deben ser compensados por inyecciones de dinero público, el de todos. Con esos números en la mano, es sorprendente como nos inundan con noticias acerca del gran impacto ecómico de las estaciones en Aragón; esta tarde escuché en la COPE que las estaciones tienen un impacto de 200 millones de euros. La lógica dicta que si así fuera, no haría falta compensar cada año ese agujero, y que existe una campaña de promoción, pagada por todos, no lo olvidemos, para hacer más aceptable lo que nos espera: la unión de las estaciones de esquí pirenaicas de Astún, Candanchú y Formigal. 

El gobierno del PP no solo no está reduciendo las pérdidas en este ámbito, si no que se dispone a incrementarlas. La triste realidad es que nos encontramos de nuevo ante un caso de privatización de los beneficios (el de las empresas que prestan servicios, las que construyen y mantienen las infraestructuras, las que se benefician de la actividad que genera una estación de esquí…) y de la socialización de las pérdidas (pagadas con nuestros impuestos a ARAMÓN al acabar la temporada de esquí). Muchos aragoneses deben encontrarse en mi situación: pagamos por un "forfait" que nunca utilizaremos...

Y el caso resulta aun más sangrante, porque también desde hace un tiempo se está promoviendo la creación de un nuevo parque nacional en el Pirineo (ver el magnífico artículo del Catedrático Emérito de Geografía de la Universidad Autónoma de Madrid, Eduardo Martínez de Pisón, y publicado recientemente en HERALDO de ARAGON, en el enlace 4). Resulta que el Gobierno de Aragón promueve la conversión de un Parque Natural (el de Posets-Maladeta) en un nuevo parque nacional. Lo que a priori parece una buena noticia, en el fondo no lo es. El resultado será que se incrementa el nivel de protección de una región que  ya está bien protegida, a cambio de desechar la propuesta promovida desde hace años por otros sectores (como los científicos, los naturalistas, y muchas asociaciones…): hacer un gran PN, ampliando el de Ordesa hacia el oeste, protegiendo áreas de gran valor ecológico y paisajístico. El inconveniente de esta propuesta es que impediría la expansión de la estación de Formigal, el plan de unión de las estaciones y el beneficio de esa "casta" que tan bien conocemos todos…

Imaginemos la siguiente secuencia de eventos futuros: algunas de las zonas más bellas y de mayor valor ecológico del pirineo serán taladas, y transformadas en dominios esquiables, y se construirán las telecabinas, telesillas y los servicios auxiliares necesarios; a su alrededor se crearán pistas y carreteras para el mantenimiento y florecerán promociones inmobiliarias (la razón real de hacer estaciones es ESTA, no nos dejemos engañar…). Pero debido al cambio climático, las estaciones dependerán más y más de los cañones de nieve, que se alimentan de agua, que será necesario almacenar con represas (alterando aun más el ciclo hidrológico de los ríos de estas zonas). Luego, cuando las temperaturas sigan subiendo, será necesario subir de cota para encontrar temperaturas más frías que permitan mantener la nieve creada por los cañones y “amortizarlos”. En esta subida se pisarán áreas extraordinariamente sensibles al impacto humano. No olvidemos que los Pirineos se consideran “la amazonía” europea, por su biodiversidad florística. Al final, las estaciones serán abandonadas por la falta de nieve (según algunos estudios, en unos pocos años, el cambio climático hará inviables los dominios esquiables de las cotas más bajas). Así que los gobiernos tendrán decidir entre mantener la sangría que supondrá inyectar cada año decenas de millones de euros para compensar las pérdidas o abandonar estas infraestructuras. Finalmente, las estaciones cerrarán, pero el impacto ambiental quedará (las infraestructuras construidas, las especies perdidas...). Las urbanizaciones se quedarán sin vender o a medio construir (como ya ha sucedido en diversos lugares). Pero los de siempre, se habrán llenado el bolsillo a costa de destruir el paisaje del Pirineo, que es de todos. Este escenario, no es por desgracia, una quimera...es el futuro que le espera al Pirineo.

Un último detalle, considerando el enorme impacto ambiental que tiene una estación (consumo de agua para los cañones, talas para la adecuación de las pistas, construcción y especulación asociada…), ¿cómo qué tipo de empresa pensáis que debería registrarse?. Dependiendo del tipo, se tendrán que seguir unas u otras normativas ambientales, más o menos restrictivas y severas. Por ejemplo, una cantera o la minería a cielo abierto, están obligadas a restaurar el paisaje y suelos tras su actividad. Pues bien, las estaciones de esquí, se registran como empresas de Transporte por Cable, y como tal dependen del Departamento de Industria correspondiente. Éste certificará que sus cables y motores funcionen bien, y que la zona justo bajo los cables y las torres del telecabina, no sufran impactos ambientales, dejando en manos de “otras” administraciones u organismos el control de todos los otros impactos. Estos, claro, se deben estudiar durante la fase estudio de viabilidad del del proyecto. Pero hay un modo de acelerar todos esos trámites "engorrosos": la declaración del Proyecto como de "Interés General". Pues bien, esta declaración está punto de realizarse (ver enlace 5). El gobierno del PP además, lleva modificando la legislación pertinente sobre Ordenación del Territorio y temas ambientales, para permitir el encaje de un proyecto de esta magnitud (eso será tema para otra entrada en este BLOG).

Resumiendo, el gobierno del PP a unos meses de las elecciones autonómicas, está a punto de HIPOTECAR el futuro ambiental del Pirineo para las siguientes generaciones. Hay que movilizarse en contra de este atentado medioambiental y económico antes que sea demasiado tarde...algunos ya han comenzado (ver enlace 6).

martes, 5 de marzo de 2013

Como responder politicamente ante las presiones del empresariado NEOLIBERAL


Recientemente, el ministro francés para la Recuperación Económica (Mr. Arnaud Montebourg), propuso a un grupo empresarial americano productor de neumáticos que se hicieran cargo de una planta de Goodyear, situada en Amiens, y que estaba al borde de la quiebra. El presidente de TITAN, Sr. M. Taylor respondió con una carta a dicha invitación, cuyo original en inglés podéis leer aquí y aquí.

En dicha carta, Sr. M.Taylor primero realiza un análisis del problema: “…Goodyear ha intentado salvar durante cuatro años una parte de los empleos de Amiens, entre ellos los mejor retribuidos, pero los sindicatos y el gobierno no han hecho nada más que discutir…”.

Luego reconoce haber visitado dicha fábrica en diversas ocasiones y comenta “…los asalariados franceses reciben salarios elevados, pero no trabajan más que 3 horas. Tienen una hora para sus pausas y su comida, discuten 3 horas y trabajan 3 horas….”.

Señala además la razón, por la que en su opinión, la fabricación de neumáticos en Francia está abocada a la desaparición: “…los chinos distribuyen neumáticos en Francia –de hecho en toda Europa- y ustedes no hacen nada. El gobierno chino subvenciona a todos los productores de neumáticos. En 5 años, Michelin no será capaz de de producir neumáticos en Francia. Francia perderá su actividad industrial por que su gobierno es más gobierno….”.

Para acabar, con una grosería, soberbia y una remarcable mala educación (aún más en una carta dirigida a un ministro de una nación como Francia) añade: “…Señor, en su carta señala que le gustaría que TITAN comenzase una negociación –para hacerse cargo de dicha planta-. ¿Realmente ustedes piensan que somos tan estúpidos? TITAN es la única con el dinero y talento para producir neumáticos. ¿Qué es lo que tiene el sindicato loco? Tiene al gobierno Francés. El agricultor Francés quiere neumáticos baratos. No le importa saber si vienen de China o de la India, o si estos gobiernos subvencionan a sus productores…”

Finalmente, amenaza diciendo: “TITAN va a comprar una planta en China o India, va a pagar menos de un Euro por hora a los trabajadores y distribuir todos los neumáticos que Francia necesite. Ustedes pueden quedarse con los “supuestos” trabajadores….”

Esta carta, digna de todo un empresario NEO-LIBERAL americano, es por desgracia también aplicable a los nuestros; sin ir más lejos, ROCA está cerrando factorías en España y abriéndolas p.ej. en Brasil, ver este enlace). Este empresario (ya no vale la pena llamarlo señor vista la educación que gasta), está criticando los altos salarios, a los sindicatos y a la implicación del Gobierno (que es demasiado “Gobierno”). Los empresarios de este tipo, quieren eso: salarios bajos, nula representación sindical y que el gobierno intervenga lo menos posible en sus actividades, dicho de otro modo, un estado raquítico y que no defienda a los ciudadanos.

En España, hace poco, otro empresario americano (ven entrada anterior en este mismo Blog) el Sr. Adelson, se ha aprovechado de la coyuntura de crisis en España para lograr una serie de ventajas legislativas a medida de sus necesidades. Si leéis esa entrada, veréis que sus demandas van EXACTAMENTE en la línea de las críticas realizadas por el presidente de TITAN al gobierno Francés.

Pero es a partir de aquí, donde comienzan las diferencias. Mientras que el Gobierno de España y el de Madrid en particular (ambos en manos del PP no lo olvidemos), se han bajado los pantalones para dejar que el Sr. Adelson convierta Alcorcón en EUROVEGAS, el gobierno Francés, por su ministro, ha respondido con otra carta, mucho más respetuosa y educada claro, al Presidente de TITAN (ver aquí).

En ella el ministro defiende Francia como país atractivo para las empresas, recuerda la gran relación con empresas americanas que desde el año 1842 se establecieron ya en suelo Francés y la calidad y preparación de los trabajadores franceses así como la elevada calidad de vida de que se disfruta en el país. También relata la admiración que siente el gobierno Francés por la política del actual presidente americano, Sr. Barack Obama, sobre potenciar la RELOCALIZACIÓN de la actividad empresarial en suelo americano. También dice: “…usted manifiesta la intención de utilizar mano de obra de ciertos países para inundar nuestros mercados. Así me veo en la obligación de avisarle que este cálculo condenable y cortoplacista tropezará, tarde o temprano, con las reacciones justificadas de los Estados”.

Como veis, los políticos TIENEN elección. No están presos por los mercados, hacen lo que sus amos les dicen. Como ejemplo, la respuesta ante el mismo tipo de empresario en Francia y en España. En nuestras manos está cambiar las cosas: cambiar los políticos y cambiar nuestros hábitos de consumo (comprar productos producidos aquí cuando hay elección) pueden hacer mejor el futuro. No nos dejemos embaucar por los cálculos cortoplacistas como los que este tipo de empresarios y sus políticos afines usan para controlarnos y enriquecerse.