domingo, 16 de noviembre de 2014

El Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión (conocido por su acrónimo en inglés TTIP de “transatlantic trade and investment partnership”) o cómo poner nuestra vida en mano de las multinacionales…

El TTIP es un tratado que se está negociando actualmente, a espaldas de los ciudadanos europeos, entre los Estados Unidos y la Unión Europea. Casi todo el contenido de esta entrada se basa en este PDF, donde podréis encontrar todos los detalles sobre el TTIP. El fin de este tratado es “aumentar el comercio y la inversión entre la UE y los EE.UU.” y se vende como “la oportunidad de explotar un mercado transatlántico que genere nuevas oportunidades económicas de creación de empleo y crecimiento mediante un mejor acceso al mercado y una mayor compatibilidad reglamentaria y marcando una pauta en materia de normas mundiales”. Voy a intentar traduciros en ejemplos cómo es que nuestros gobernantes y los grupos de presión de las grandes multinacionales, quieren que seamos tan felices y tan ricos. Comentaré 3 ejemplos de lo que nos espera si el TTIP se aprueba…

1. Los países dejarán de ser “soberanos” (aún más claro…) para tomar decisiones que puedan, eventualmente ir contra los intereses de las multinacionales y a favor de sus ciudadanos. Según las disposiciones de protección del inversor propuestas en el TTIP, cualquier reforma de un gobierno (¡¡¡nacional, regional o municipal!!!), que mermara las expectativas de “lucro” de una multinacional, podría ser objeto de demandas de indemnización por parte de corporaciones europeas o estadounidenses. Como ejemplo de hasta donde se puede llevar este tema, la compañía francesa Veolia interpuso una demanda de este tipo contra Egipto en relación a un contrato para la eliminación de residuos en Alejandría. Lo hizo ante un organismo llamado “Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI)”, que es una institución del Banco Mundial con sede en Washington (como supondréis su neutralidad es más que dudosa…). Veolia demandó al estado Egipcio una indemnización de miles de millones de Euros basándose, entre otras cosas, en que sus márgenes de beneficios se vieron afectados por los esfuerzos del Consejo Nacional de Salarios de mantener los sueldos en los sectores público y privado en sintonía con la inflación (lo subieron 31 euros). Otro caso, es el de una compañía tabaquera (Suiza), contra el gobierno de Uruguay, al que acusa de una pérdida de beneficios por una campaña ANTITABACO. El efecto “miedo” podría disuadir los a gobiernos a la hora de introducir en el futuro mejoras en las condiciones laborales de sus ciudadanos. Los abogados, harán su agosto en cualquier caso…

2. Para permitir la llegada de productos de los EEUU a Europa, lógicamente, se aplicarán las medidas de seguridad “menos” restrictivas, o sea las de EEUU. El gobierno estadounidense ha manifestado de manera explícita desde el primer momento que hará uso de las negociaciones del TTIP para revisar las regulaciones europeas que bloquean las exportaciones de alimentos de los EE.UU., precisamente las mismas normativas sobre seguridad alimentaria que la ciudadanía europea lleva defendiendo desde hace décadas. Entre otras cosas, recordaros que en EEUU se permite el uso de determinadas hormonas para engordar animales y el uso de transgénicos que en EU no están permitidos (aún), y que por ejemplo en EEUU el pollo se lava con lejía, así que comen pollo con residuos de cloro…mientras que en Europa eso se prohibió en la década de los 90, por sus posibles efectos carcinogénicos.

3. El TTIP no sólo intenta reducir las regulaciones en materia de medio ambiente y seguridad alimentaria, sino que pretende afianzar la liberalización de los mercados de servicios, incluida la apertura de servicios públicos tales como la sanidad, la educación o la gestión del agua a compañías privadas. Las grandes empresas de EEUU están interesadas en los servicios públicos de sanidad europeos (ya sabéis que en EEUU los seguros médicos es la gallina de los huevos de oro, o tienes pasta o te mueres en la puerta del hospital, y además es uno de los peores sistemas del mundo en calidad asistencial). El gobierno estadounidense ha confirmado que usará el TTIP para abrir los mercados de servicios europeos en beneficio del capital estadounidense, y concretamente que “cuestionará el funcionamiento de cualquier monopolio designado” en el ámbito de los servicios públicos…


¿Pensáis que los grupos parlamentarios españoles mayoritarios PP, PSOE, CIU, PNV…tienen interés en que la ciudadanía conozca los detalles del TTIP? Pues no, recientemente estos partidos, en el Europarlamento, votaron en contra de una moción para incrementar la transparencia con la que se están llevando las negociaciones. Además, estos partidos rechazan en España (ver la noticia aquí), un referéndum para que la ciudadanía apruebe o no la adhesión a dicho tratado. Así que me pregunto: ¿a quién defienden?, ¿a sus conciudadanos?, ¿a las grandes multinacionales y grupos económicos afines?, su comportamiento delata claramente sus intenciones…de nuevo, la CASTA contra la población más necesitada.